martes, 23 de octubre de 2012

Sus culturas de Chihuahua.

Las difíciles condiciones de la geografía chihuahuense dieron forma al carácter de sus habitantes, quienes al igual que la mayoría de sus compatriotas norteños han forjado su tenacidad y perseverancia gracias a la dura labor que significa obtener del árido suelo algo de alimento y agua para el sustento de su familia y su ganado. Esto, aunado a la característica hospitalidad y buena disposición de ayudar de los mexicanos, conforman el perfil del afanoso chihuahuense.
 
 Es así que, en un suelo poco propicio para la agricultura, los colonizadores europeos, misioneros e indígenas aprendieron a desarrollar técnicas para conservar los alimentos ya que los periodos de cosecha eran breves y escasos. Así, nacen los chacales (maíz seco), chile pasado, conservas de frutas y frutas deshidratadas, carne deshidratada o cecina, y el famoso “queso ranchero” hecho de leche de chiva o de res. Estos ingredientes adquieren un característico sabor que los diferencia de los naturales, agregando a los guisados chihuahuenses una sazón muy peculiar.
Sin embargo, esto no desmotivó a los habitantes prehispánicos de la zona conocida como Paquimé o de Casas Grandes a desarrollar una gran ciudad con construcciones de hasta 4 pisos hermosamente decoradas con artísticos objetos de cerámica. Además de su desarrollado gusto por la alfarería, se descubrieron grandes jaulas de aves exóticas provistas de calefacción y patios para el juego de pelota.
 Por lo que hoy, la sociedad chihuahuense está conformada por grupos indígenas que aún conservan sus raíces y tradiciones muy arraigadas. Actualmente, el grupo principal en número e influencia cultural en el estado es el de los tarahumaras. Habitantes originales de estas tierras, fueron forzados a retirarse a vivir en una porción de las montañas de la Sierra Madre Occidental, hoy conocida bajo el nombre de Sierra Tarahumara. Como sucede en el resto del país, este grupo étnico se encuentra entre los más pobres y marginados del estado. Parte de su economía se sustenta con la venta de sikolís y bitikolís, ollas y vasijas de barro y textiles y joyería de chaquira que ofrecen en sitios turísticos del estado.
 Otro grupo cultural de gran influencia en la vida económica y cultural de Chihuahua es el de los menonitas. A principios del siglo XX, obteniendo excepcionales concesiones de parte del gobierno mexicano en turno, el Gral. Álvaro Obregón, llegaron a la comunidad de Santa Clara cientos de familias menonita procedentes de Canadá, pero originarios de Holanda. Su origen europeo, su religión única, la frugalidad que rige cada aspecto de su vida y su característica dedicación al trabajo comunitario llegaron con todos ellos para quedarse; y hoy, Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua es una floreciente comunidad de origen menonita.
 Un capítulo vergonzoso y triste no sólo en la historia de Chihuahua sino de todo México, es el de los feminicidios ocurridos en Ciudad Juárez. A partir de la década de los noventa, el auge económico estadounidense llegó a la frontera mexicana en forma de maquiladoras de exportación que abrieron oportunidades a muchos mexicanos y mexicanas. Las mujeres trabajadoras de Juárez sin embargo, vieron cómo esta oportunidad se convirtió en tragedia cuando a partir de 1993 comienzan a ser víctimas de cruentos asesinatos y misteriosas desapariciones que a la fecha continúan impunes. La trascendencia de esta violencia misógina ha trascendido fronteras. Activistas de los derechos humanos, artistas y políticos del mundo se unen a los clamores de los familiares de las víctimas, quienes reclaman justicia para sus mujeres, para las hoy famosas “muertas de Juárez”. Al respecto, el afamado escritor latinoamericano Carlos Monsiváis ha denunciado la corrupción de las autoridades mexicanas, quienes hoy en día han tenido que hacer grandes cambios en los altos mandos de las autoridades juarenses, asignando por ejemplo, como Fiscal Federal y Procuradora del Estado a mujeres que han decidido trabajar en conjunto con la sociedad civil. La cual está organizada en activas asociaciones como son “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, “Mujeres por Juárez” y “Voces Sin Eco”. En 2007 se anuncia el estreno de la película “Bordertown” o “Ciudad del Silencio” protagonizada por la estrella hollywoodense Jennifer López y que aborda esta trágica realidad.

lunes, 22 de octubre de 2012

Sonora cultura y tradiciones.

A pesar de la escasa población indígena que actualmente se conserva en el estado, muchas de las tradiciones de los antepasados sonorenses se mantienen vivas gracias a los descendientes de las tribus originales. Tal es el caso de los guarijíos, quienes celebran dos grandes fiestas a lo largo del año, la cava-pizca, en honor al ciclo agrícola terminado y por la buena fortuna del que está por comenzar, y las tuguardas, las cuales significan el pago de los pecados de los hombres y mujeres de la comunidad.
 Los indios Pápago elaboran “coritas” o cestas de palmillo o torote a lo largo del desierto sonorense y del vecino estado norteamericano de Arizona. Además, durante el plenilunio de junio danzan toda la noche para pedir por las lluvias en el ritual de la Vikita.
 Al igual que la mayoría de las tribus mexicanas, los Pimas festejan en grande sus fiestas religiosas. Durante la celebración del Yúmare por ejemplo, los hombres toman máiz fermentado y los cantantes pascola y las mujeres danzan por 4 noches alrededor del fuego para asegurar una buena cosecha del maíz.
 Una de las danzas más representativas del estado, y orgullo de toda su gente, es la Danza del Venado. Creada por la tribu yaqui que habita el sur del estado, es llamada también danza Mazoyiwa. La grandiosidad de esta danza proviene de su significado, el cual para los yaquis, es la representación del ideal humano, ya que el danzante es un hombre elegido desde niño para tal profesión y cuya preparación abarca desde la alimentación adecuada para desarrollar un físico ágil y esbelto, hasta los movimientos físicos que emulan los graciosos y delicados movimientos del venado. Así, la ejecución perfecta del venado que lucha por su vida ante el disparo de una flecha mortal resulta en un bello espectáculo realizado al ritmo de la bueja o tambor de agua, el carrizo y los hirukiam o frotadores hechos de varas de brasil.
Esto, representa la gran riqueza cultural que los Yaquis conservan gracias a la valentía y al celo que les ha caracterizado durante la historia de Sonora. Actualmente, 25 mil Yaquis guardan la lengua, tradiciones y cultura que les pertenece; al mismo tiempo que siguen el calendario festivo católico.Otra particular cultura indígena del estado es la comunidad Seri. Los Seris se destacan por ser la única etnia mexicana que no fue evangelizada por los misioneros católicos. Así, la celebración de sus ritos, mantiene la más pura tradición prehispánica adornada de un fino maquillaje facial, cuyos colores representan los símbolos de la muerte, la suerte y el mar.
Es importante mencionar que las culturas Kikapú y Cucapá, están casi extintas en el territorio sonorense.

Otro aspecto clave de la identidad de cada estado mexicano es la gastronomía. La cocina sonorense combina la gastronomía norteña mexicana con los exquisitos ingredientes obtenidos de las aguas del Golfo de California y de la creatividad de su gente. Visitar Sonora significa disfrutar de carne de res de la mejor calidad en el país preparada en una rica carne asada acompañada de chorizo sonorense, frijoles maneados, caldo de queso y gigantescas tortillas de harina y agua. El desayuno tradicional de machaca con huevo o en taquitos de harina sólo puede ser reemplazado por unos tamalitos de chile colorado o de elote. Durante la época de la pascua católica, la capirotada sonorense constituye un platillo obligatorio. En la costa, el atún estofado como cahuama, los camarones entomatados y la botana de pescado a la mostaza, deleitan hasta al paladar más exigente. Y de postre, las famosas coyotas de Sonora y los buñuelos acompañados de un dulce champurro.

Las riquezas de Guerrero.

La riqueza cultural guerrerense es uno de los acervos más grandes del país. Son de reconocimiento internacional sus delicadas artesanías de laca, plata y oro, sus exquisitos bordados textiles y suculentos platillos con influencia de distintas cuturas.




Con influencia indígena, española y francesa, la cocina en Guerrero es motivo de celebración. La congregación francesa de la orden del “Verbo Encarnado”, dejaron un legado culinario en la sociedad guerrerense del siglo XIX. Así, el mole de jumil típico de Taxco, los pichones y codornices de Iguala, el pulpo enamorado de Acapulco y los panques de arroz en Teloloapan son sólo una pequeña muestra.

De procedencia hispana e indígena, se preparan hoy en día deliciosas memelas, atole blanco, pozole verde, chilpancingueñas, marquesote chilapeño y semitas mixtlecas.

Una de las artes más tradicionales de Guerrero es la alfarería, las manos de los artesanos mezclan barro con pedazos de algodón para producir bellos jarrones, cántaros, ollas y esculturas que al secarse serán hermosamente decorados con pincel. La tradición indígena en la elaboración de estas piezas le concede un gran valor artístico a la producción alfarera de los municipios del valle central del estado como son Zacoalpan, Nuitzalapa, Atzacualoya, Tixtla, Zumpango de Neri y Huitzuco.

La “Feria Nacional de Plata” es celebrada en Taxco, capital de la orfebrería en plata en México. La orfebrería en oro se produce en Iguala, Ciudad Altamirano, Coyuca de Catalán, Arcelia y Ometepec.
Las artesanías elaboradas con laca de madera de linaloe provienen de las comunidades de Olinalá Temalcalcingo, Ocotepec y Acapetlahuaya. El particular aroma de esta madera las distingue en mercados internacionales, en donde se pueden encontrar las tradicionales cajitas, charolas, máscaras y joyeros además de biombos y marcos.
También, los dibujos que decoran los objetos encontrados en el mercado artesanal de Xalitla gozan de fama internacional. Los dibujantes guerrerenses son contratados en México y el extranjero para pintar hermosos murales.

Las mujeres indígenas de las comunidades mixtecas, amuzgas y nahoas aún visten de forma tradicional, hilando y tejiendo ellas mismas los intrincados y coloridos patrones de cada pieza de su vestimenta. Manteles, servilletas, rebozos y huipiles, de calidad internacional se tejen en los telares de las comunidades indígenas de Tlacoachistlahuaca y Xochistlahuaca, Yoloxóchilt y Chilapa.

Una de las expresiones culturales más arraigadas en la sociedad guerrerense es la danza. Los guerrerenses han danzado a lo largo de la historia del estado, para festejar, para evangelizar, para hacer denuncia social o para representar a la flora y fauna del lugar. Así, encontramos la Danza de los Tlacoloteros o sembradores de maíz representada en el centro del estado; la Danza de los Diablos, cuyo objetivo es enseñar sobre la diferencia entre el bien y el mal; la Danza de los Manueles permite al pueblo descargar su rencor ante la clase social alta del siglo XVIII; la Danza de los Tecuani que describe las actividades de caza del tigre y que en náhuatl significa “algo que come”. Otras danzas de la región son las danzas de los Tejoneros, de los Maizeros, de los Pescadores, de los Zopilotes, de los Moros y de los Machos.

Y de la mano de esta forma de arte está la música. Grandes y numerosos compositores y cantautores guerrerenses destacan en el repertorio musical mexicano. Entre los más famosos están Margarito Damián Vargas, Antonio I. Delgado, Juan Bartola Tavira, Vidal Ramírez, Aurelio F. Galindo, el primer trío mexicano “Los Cancioneros del Sur” al mando de Mingo Sánchez, y los cantautores Cristal, Oscar Athié y Joan Sebastián. Además de grupos de música tropical y popular, los Yonics, Grupo Caribe y Acapulco Tropical.

Cultura de Puebla.

Cuenta la leyenda que una bella princesa traída a México como esclava y proveniente de la India Oriental, fue la creadora del traje de China Poblana. Según se dice, sus extrañas y coloridas ropas indias las mezclaba con ropas indígenas mesoamericanas y europeas españolas, y que de ahí nació el famoso traje mexicano…


Al igual que ésta, numerosas leyendas intentan explicar el origen de muchas de las tradiciones poblanas, las cuales son hoy símbolo de la identidad nacional. Y a pesar del gran debate sobre el origen del traje de la China Poblana, lo cierto es que es un bello atuendo que resalta los rasgos de la mujer mestiza mexicana.

De la misma manera, la cocina de casa hogar en Puebla, se enorgullece de ser creador de los famosísimos chiles en nogada, los cuales se crearon para recibir al victorioso ejército trigarante al mando de Agustín de Iturbide al culminar la Independencia Mexicana. Así, cada 28 de Agosto, en celebración de la entrada del héroe insurgente, se elabora este exquisito y representativo platillo tricolor.

Otros platillos típicos de la gastronomía poblana son las chalupas, las cemitas o panes con ajonjolí, y el internacionalmente reconocido, mole poblano. Tradicionalmente, las monjas de los conventos poblanos eran muy buenas cocineras, y a las cocineras del convento de Santa Rosa se les atribuye la creación de este suculento guiso. Y es que el misterio sobre su elaboración, la cual se lleva a cabo utlizando más de una docena de ingredientes tan diversos como el chocolate, el chile pasilla, frutas secas, cacahuate y semillas permite disfrutar aún más este legado mestizo.

Si dividimos la cocina poblana en zonas, por grupos de influencia cultural tenemos que en la sierra nororiental los platillos típicos más destacados son los hongos azules con salsa de tomate, las lentejas con puerco, el tamal de conejo y el popular mixtote de conejo. Mientras que en la sierra del norte, las cocinas huelen a chiles huachinangos curtidos, pan de queso, pollo encacahuatado, cecina de la sierra del norte y café. Algunos de los platillos de origen mixteco poblano son el chileatole verde, los ayocotes adobados, el mole de caderas y el zapote negro. Por último, la zona del centro del estado nos ofrece huazontles al vapor, truchas al epazote, sopa de chile poblano, sopa a la reina, memelas, chiles en nogada, dulce de pitahaya y rompope. Y no olvidemos los deliciosos dulces poblanos herencia de las monjitas de los conventos de Santa Clara y Santa Rosa, tales como los dulces de camote, las marinas de nuez, los borrachitos, las frutas cristalizadas, las duquesas, los caracoles, los macarrones, el jamoncillo, los caballitos de panela y los molletes, entre muchos otros.

Desde mediados del siglo XVI en Puebla se elaboran los objetos en Talavera. Este arte, traído a México por los misioneros dominicos, cobró adeptos rápidamente y desde entonces es símbolo de la artesanía poblana. Su actual importancia la coloca en la forma de arte más importante de todo el país. Actualmente, la Talavera poblana se produce en casas de artesanos cuyo logo y procedencia debe estar inscrito en cada pieza producida para su autentificación.

Otra artesanías de importancia en el estado son las deidades elaboradas en papel amate, cuyo significado mágico del bien o el mal es representado según el color del papel; la plata de Amozoc, cuya elaboración más famosa es la de las espuelas de plata con incrustaciones de concha nácar, marfil o hueso; los objetos de ónix o alabastro producidos en la apacible villa de Tecali también son de gran valor artesanal, así como las delicadas esferas elaboradas por los artesanos de Chignahuapan.

La riqueza histórica y cultural de Puebla también se ve reflejada en sus fiestas. Al igual que en otras comunidades mexicanas, la celebración del carnaval unos días antes de los días santos católicos, tiene grandes exponentes como es el caso de la comunidad de Huejotzingo, cuyo carnaval se destaca por la calidad y colorido de los disfraces que se utilizan. Por otro lado, la ejecución del Huey Atlixcáyotl es celebración viva de la permanencia de las culturas indígenas en la zona de Atlixco. Este ritual, realizado cada último domingo de septiembre, consiste en la veneración al dios Qutzalcóatl en agradecimiento por las cosechas obtenidas. La recreación de las costumbres prehispánicas permite además mantener viva la tradición de nuestros pueblos ancestrales.

La llegada del primer equinoccio del año cada 20-21 de marzo se festeja sobre la pirámide Tlachihualtepetl. Localizada en Cholula, la pirámide ofrece el espacio sobre el cual los seres ahí colocados se cargarán de energía positiva cuando los rayos del dios sol caigan sobre el ecuador. Otras grandes fiestas poblanas son la Feria del Café y de Huipil, Día de Muertos, Equinoccio en Cantona Fiesta del Santo Entierro y las Ferias de las Flores.

Tabasco y sus tradiciones.

Recordemos que Quintana Roo perteneció a Yucatán hasta principios del siglo XIX y que no fue sino hasta 1935 que pudo mantener su independencia. Así, este atractivo estado turístico comparte su historia y tradiciones con la reconocida cultura yucateca.


Un claro ejemplo es la gastronomía, la cual está dominada por antojitos yucatecos como papadzules, cochinita pibil, panuchos y salbutes; y las exquisitas especies pipián y chirmole. Además de los suculentos platillos que se pueden preparar a base de los frutos del mar Caribe que baña sus costas. Y no olvidemos que los altos estándares de calidad que los servicios turísticos de la zona ofrecen, incluyen restaurantes con menús de cocina internacional de la más alta calidad.

Las fiestas y danzas tradicionales también provienen del vecino estado peninsular, como los bailes de las jaranas, de las cintas y la danza de la cabeza del cochino. Un baile tradicionalmente quintanarroense es el de los chicleros, es decir, de los campesinos que se aventuraban adentro de la selva para obtener el chicozapote con el cual se obtiene el chicle. Los festejos del carnaval, herencia colonial, también se celebran durante las principales fechas religiosas católicas.

El legado maya, es palpable durante las celebraciones religiosas de sus antepasados en honor a los antiguos dioses que conforman su mitología, como Chac, dios de la lluvia; o la Ceiba, árbol sagrado.

Las artesanías en la costa son elaboradas a base de materiales marítimos como conchas y caracoles, las de coral negro, son las más apreciadas. En el resto del territorio, algunas poblaciones mayas tejen sarapes y elaboran objetos de madera y bejuco.

Cultura de Quintana Roo.

Recordemos que Quintana Roo perteneció a Yucatán hasta principios del siglo XIX y que no fue sino hasta 1935 que pudo mantener su independencia. Así, este atractivo estado turístico comparte su historia y tradiciones con la reconocida cultura yucateca.


Un claro ejemplo es la gastronomía, la cual está dominada por antojitos yucatecos como papadzules, cochinita pibil, panuchos y salbutes; y las exquisitas especies pipián y chirmole. Además de los suculentos platillos que se pueden preparar a base de los frutos del mar Caribe que baña sus costas. Y no olvidemos que los altos estándares de calidad que los servicios turísticos de la zona ofrecen, incluyen restaurantes con menús de cocina internacional de la más alta calidad.

Las fiestas y danzas tradicionales también provienen del vecino estado peninsular, como los bailes de las jaranas, de las cintas y la danza de la cabeza del cochino. Un baile tradicionalmente quintanarroense es el de los chicleros, es decir, de los campesinos que se aventuraban adentro de la selva para obtener el chicozapote con el cual se obtiene el chicle. Los festejos del carnaval, herencia colonial, también se celebran durante las principales fechas religiosas católicas.

El legado maya, es palpable durante las celebraciones religiosas de sus antepasados en honor a los antiguos dioses que conforman su mitología, como Chac, dios de la lluvia; o la Ceiba, árbol sagrado.

Las artesanías en la costa son elaboradas a base de materiales marítimos como conchas y caracoles, las de coral negro, son las más apreciadas. En el resto del territorio, algunas poblaciones mayas tejen sarapes y elaboran objetos de madera y bejuco.

Campeche y su variedad.

El estado de Campeche ofrece al visitante un despliegue de gran riqueza cultural contenida en cada manifestación de la vida cotidiana de sus habitantes.


1. FIESTAS
Fiesta del Cristo Negro de San Román
San Román Mártir es el Santo Patrono del estado de Campeche, el cual es objeto de gran veneración por parte de todos sus habitantes. Y es que en 1565, poco después de fundada la Villa de San Francisco de Campeche, ésta resultó muy dañada por el ataque de una plaga de langostas que azotó la península. Entendiendo tal infortunio como un castigo del cielo, los habitantes de la villa decidieron echar a la suerte la elección de un santo que fungiera como patrono protector. Y para la construcción del templo donde se le rendiría culto se mandó pedir un cristo negro que arribó de Europa.
Así, nacen las fiestas del Cristo Negro de San Román.

Carnavales
Con origen hace 450 años, los carnavales celebrados en el estado de Campeche son testimonio del legado español en suelo mexicano. Así, cada mes de febrero, se celebran a lo largo del estado estas festividades populares, en donde destacan actividades como el desfile del entierro del mal humor, el desfile de las flores, concursos de disfraces y de carros alegóricos, festivales musicales y las coronaciones de los reyes de cada carnaval.

Día de Muertos
A pesar de ser una celebración que se realiza en gran parte de México, el origen maya de estas tierras le confiere una particular importancia. Por lo que, a partir del 31 de octubre inician las peregrinaciones hacia los panteones para recordar con alegría a los muertos y los días 1 y 2 de noviembre se montan los altares con las ofrendas con que estos se deleitarán, particularmente el pibipollo, platillo típico campechano.

2. MÚSICA
Los campechanos se distinguen, como gran parte del pueblo mexicano, por su algarabía y su pasión por la música y la danza. Como testimonio de esto, se cuentan entre sus bailes representativos más de una docena de jaranas nacidas de la historia de este vivaz estado costero.

Entre las jaranas (bailes zapateados típicos de la Península Yucateca que comprende además a Quintana Roo y a Yucatán) más importantes podemos mencionar las Chancletitas – en alusión al calzado popular de las campechanas; la Guaranducha con influencia negra; el Pichito Amoroso – en imitación de los movimientos del pájaro del mismo nombre, quien se distingue por ser el ave más amorosa de entre todas las aves; los Aires Regionales; el Jarabe Cubano; el Baile del Almud; La Flor de la Malagueña con marcados orígenes españoles; el Jarabe Gatuno – alguna vez prohibido por sus inapropiados movimientos y el Fandango, entre otros.

3. GASTRONOMÍA
La destacada cocina campechana es fruto exquisito de la mezcla de las cocinas maya, española y pirata europea; y es hoy testimonio de la cultura de su gente.

El alegre vendedor ambulante ofrece sus manjares con populares rimas que a gritos avisan de su paso a las cocineras del hogar. Mientras los hombres acuden a los mercados a comprar el resto de las provisiones, costumbre que proviene de la época en que por miedo a los piratas, las mujeres se quedaban resguardadas en casa. Al llegar la hora de la comida, el platillo a degustar corresponde al día de la semana en turno, pues como costumbre, el menú de la semana se repite a la semana siguiente y a la siguiente y a la siguiente.

El suculento y abundante menú de la cocina campechana es imposible de enumerar. Algunos de los platillos con ingredientes de mar incluyen el pan de cazón, los pescados papaché, sierra, esmedregal, rubia, pámpano, cherna, mantarraya, pargo dientón, ángel y muchísimos otros. Los camarones de sus aguas son los más solicitados en todo México; de entre todas sus clases, los camarones pequeños campechanos son los más sabrosos.
Otros platillos que se destacan por su sabor único son el pibinal, los tamales rellenos y los chiles rellenos y las salsas preparadas a base de chile habanero o de achiote.

4. ARTESANÍAS
Destaca la fabricación del sombrero de panamá, que contrario a toda creencia no es elaborado en el país del mismo nombre. Los hombres artesanos de Becal, Campeche que se dedican a la elaboración de estos sombreros tejidos a base de palma de jipi, deben internarse en pequeñas cuevas húmedas, ya que la fibra es muy delgada y sólo en estas condiciones puede moldearse y lograr los exquisitos tejidos que las hábiles manos de los creadores logran.
Además, en el resto del estado se practican el antiguo arte de la alfarería (arte en cerámica), talabartería (arte en cuero), artesanías con objetos de mar como conchas y caracoles, entre otras.

viernes, 19 de octubre de 2012

Oaxaca y sus riquezas.

Prolífica cuna de la cultura y el arte mexicanos, Oaxaca es un paraíso en donde las formas, los colores y los aromas del México prehispánico se funden con la modernidad en cada aspecto de la vida cotidiana. Los bellos cántaros de barro negro, los textiles multicolor que salen de sus telares y los exóticos alebrijes que se conciben en la mente de su creador son sólo algunos ejemplos de la gran variedad de artesanías de calidad que en sus tierras se elaboran. La mágica concepción del mundo de nuestros antepasados y el catolicismo misionero del siglo XVI dan origen en Oaxaca a uno de los más aclamados espectáculos folclóricos de México y del mundo, la Guelaguetza, en donde los trajes típicos indígenas y las milenarias danzas folclóricas reproducen las costumbres, tradiciones y cosmogonía de los pueblos mexicanos de la región. Actualmente uno de los estados más fervientes de la religión católica, en Oaxaca se celebra con particular algarabía a numerosos santos y concepciones de la virgen María. Entre ellos destacan las fiestas de la milagrosa Virgen de Juquila, la morena Virgen de Guadalupe, la Virgen de la Soledad, el Santo Cristo de Tlacolula y Semana Santa, entre muchas otras.


La gastronomía oaxaqueña es famosa internacionalmente debido a la complejidad de muchos de sus platillos y a la selección de ingredientes que participan en la elaboración de moles, memelas, tamales y chapulines. Y es que los moles por ejemplo, varían en la variedad de chiles utilizados para su elaboración, además de una veintena de ingredientes que hacen de este, uno de los manjares más exquisitos de la gastronomía de México. Además, exóticos ingredientes se transforman en mestizos platillos que adornan las mejores cocinas de los restaurantes gourmet mexicanos como son los pequeños chapulines colorados y hormigas. No olvidemos también los famosos tamales oaxaqueños envueltos en hoja de plátano, las originales entomatadas y el fríjol negro de Oaxaca. Sin olvidarnos de la tradicional bebida oaxaqueña, el mezcal, “bebida de los dioses”. Actualmente ya con denominación de origen, esta bebida también la puede saborear con el toque característico que le da el gusanito frito que se encuentra en la raíz del maguey y en forma de crema de mezcal de piña, de coco, de nanche, de almendra o de café, entre muchos otros sabores.

La fértil tierra oaxaqueña es madre de grandes artistas y personajes de nuestra historia entre ellos Rufino Tamayo, afamado pintor y muralista del arte mexicano, reconocido internacionalmente como uno de los más grandes artistas de nuestro país; Alfredo Canseco Feraud, pintor del folclor de su tierra; Luis Zárate y Rodolfo Nieto, pintores. Además de ser cuna de dos de los más importantes dirigentes de México y ejes determinantes de la historia nacional, Don Benito Juárez, llamado el “Benemérito de las Américas” y el General Porfirio Díaz.

Diversas Culturas de Veracruz.

Jarocha, esa linda muchacha costeña que baila al ritmo del son ataviada en su blanco traje con rebozo de seda y un ramillete de flores detrás de la oreja…. La cultura veracruzana es una de las más distintivas del folclor mexicano, su gran fiesta jarocha, gastronomía costeña y danzas mixtas forman un mosaico multicolor digno de conocer.


A través del año y a lo largo de todo el estado, se celebran numerosas fiestas patronales, religiosas y paganas. En Veracruz, toda fiesta conlleva la celebración de los famosos bailes populares, en donde chicos y grandes hacen gala de sus habilidades en la pista; corridas de toros, carreras de caballos, danzas folklóricas, peleas de gallos, jaripeos, encuentros deportivos, charrrerías, concursos y juegos y actos religiosos son ingredientes esenciales de las grandes fiestas jarochas. La fiesta más popular dentro y fuera del estado es el Carnaval, festejado cada primera semana de febrero en un marco de algarabía y color. Los llamativos desfiles de carros alegóricos cuentan con músicos que tocan al ritmo del son jarocho o del huapango huasteco, disfraces de lentejuelas, numerosos bailarines y el mejor humor para celebrar, después de haber realizado la simbólica quema del “Mal Humor”, acto con el que da inicio la celebración. Actualmente, se realizan además numerosos eventos culturales, deportivos y comerciales.

La gran tradición de la danza veracruzana se pone de manifiesto con el Ballet Folklórico del Gobierno del Estado de Veracruz, orgulloso representante de México, ya que sus representaciones de la Huasteca Veracruzana, el Huapango en Pánuco, la Danza de los Negritos, el Jarabe Jarocho y otros bailes mexicanos, han sido reconocidas tanto a nivel local como internacional.

La posición costera de la entidad se conjuga con una larga tradición indígena, española y afroantillana para dar lugar a una vasta y diversa cocina. En la costa, los platillos de mar más destacados son el pulpo en su tinta, empanadas de camarón, el chilpachole y el Huachinango a la Veracruzana, cuya fama ha cruzado fronteras. En Coatzacoalcos, exóticos platillos adornan las mesas de los curiosos comensales con carne de armadillo, sopa de tortuga, pejelagarto ahumado y carne de tejón, entre otros. El atole de coyol y el té de zacate son bebidas populares en Minatitlán, en donde además puede disfrutar de unos ricos tamales de chipiles o de coyol. En Martínez de la Torre también destacan elaborados platos como el pez bobo en caldo y las acamayas en chipotle. Veracruz es famoso también por su café de calidad exportación, la zona de Coatepec además de producir el aromático grano se distingue por su buen gusto en la cocina con su tradicional sopa de pan, estofado de gallina y trucha arcoiris.

Las artesanías son otra de las manifestaciones artísticas de gran calidad en Veracruz. Las numerosas etnias aún vivas en el territorio elaboran bellos productos textiles, de alfarería y cartonería. En la zona de la Huasteca y en la Sierra de Zongolica, donde habitan los indios macehuales, se utiliza el telar de cintura para elaborar cobijas, jorongos, lienzos, morrales y tapetes. El antiguo arte de la alfarería tuvo un lugar preponderante en las antiguas culturas mesoamericanas, y hoy en las comunidades de la Huasteca y en San miguel Aguasuelos, las mujeres elaboran bellos objetos de cerámica para autoconsumo y para la venta. El tercer arte popular es la cartonería, cuyo uso también data de las primeras comunidades mesoamericanas y hoy se utiliza para decorar y elaborar las ofrendas rituales con papel amate y papel de china.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Chiapas y sus riquezas culturales.

 


FERIA DE CHIAPA DE CORZO

La feria más grande es la de Chiapa de Corzo, en esta localidad, cada año se visten de fiesta sus habitantes desde el día 8 de enero hasta el día 23 del mismo mes. Durante las 3 semanas de festejo se celebran a los santos patronos de San Antonio Abad y al Señor de Esquipulas, también se representa el combate naval que sostuvo la gente de Chiapa de Corzo contra los españoles en el Rio Grijalva. Los fuegos pirotécnicos, los desfiles, las grandes comidas, los bailes, y los disfraces de “parachicos” y chiapaneca inundan las calles de algarabía y color, durante la feria más concurrida de la región.

Los Parachicos. Cuenta la leyenda que una adinerada mujer española llegó a Chiapa de corzo proveniente de la antigua ciudad de Guatemala a mediados del siglo XVIII, se llamaba Doña María de Angulo. El motivo de su viaje era la enfermedad de su pequeño hijo. Una vez que encontró a un curandero al que buscaba, su hijo sanó y feliz regresaron los dos a su hogar. Años después, toda la región de Chiapas se vio asolada por plagas de langostas que acabaron con todos los sembradíos y esparcieron hambre y enfermedades entre la población. Ante tal catástrofe, Doña María de Angulo regresó a Chiapa junto con sus sirvientes para repartir frijol, maíz, gallinas y dinero como muestra de agradecimiento por la sanación de su hijo. Por esto, cuando sus sirvientes repartían las monedas, gritaban “para el chico, para el chico”, en referencia a los pequeños chiapanecos.

Con motivo de esta buena obra, los habitantes de Chiapa de Corzo hacen el desfile de Los Parachicos, donde una pequeña es elegida para representar a la generosa señora y repartir dulces entre todos los niños.


CARNAVAL DE TUXTLA

Dentro de los límites de la capital chiapaneca habitaba la etnia zoque. Como resultado de la conquista española, sus miembros festejaban cada año, durante la semana santa el carnaval zoque. Esta celebración conjugaba elementos de la nueva religión judeocristiana con tradiciones prehispánicas zoques. Los elementos de la música y la danza tenían el lugar principal al representar varias danzas como el Baile de las Viejas, “Suyu-Etzé”, y el Baile de las Espuelas, “Tonguy-Etzé”. El baile principal de esta celebración era el de la Pluma de Guacamaya o del Danzante, “Napapuc-Etzé”, durante el cual los hombres de la etnia se vestían de mujeres y danzaban al ritmo del tambor y el pito.

Sin embargo, la desaparición de esta comunidad se llevó consigo los elementos originales de la feria y dio lugar al carnaval mestizo de Tuxtla. Celebrado en las mismas fechas, el nuevo carnaval ha incorporado elementos de la cultura moderna como la coronación de un rey feo y la reina del carnaval, el entierro de Juan carnaval, el desfile de carros alegóricos, y diversos concursos como el de la cerveza y los pasteles, entre otros.

CARNAVAL DE SAN JUAN CHAMULA

Al ritmo de la danza del Bolonchón, los hombres chamelas bailan vestidos de mono “mash”, para después realizar una carrera frente a la iglesia del pueblo en donde pasan sobre brasas ardiendo.


MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Como respuesta a las condiciones de desigualdad y discriminación en que viven los pueblos indígenas de México, y particularmente de los que residen en tierras chiapanecas, la sociedad civil ha creado distintos grupos de apoyo tales como el Centro de Medios Independientes de Chiapas. Este centro, que cuenta con pares en grandes ciudades del mundo como Seattle, Melbourne y Praga, se dedica a difundir libre y gratuitamente cualquier noticia relacionada con la lucha indígena por el mundo.

MÚSICA

El canto y son de los antepasados indígenas a su paso por las espesa Selva Lancadona, por los refrescantes Lagos de Montebello, y por la fría Sierra del Soconusco hoy es difícil de escuchar… Sin embargo, su legado musical perdura en un instrumento reconocido internacionalmente de manufactura mexicana, la marimba.

La marimba como hoy la conocemos, ha sufrido diversas transformaciones físicas que han permitido que grandes maestros musicales chiapanecos como Manuel Bolán, Corazón de Jesús Borraz, Rafael de Paz y Federico Álvarez del Toro hayan perfeccionado su ejecución para llevar a Chiapas a las audiencias más importantes del mundo.

Por otro lado, algunas de las etnias, como los zoques, mantienen vivas sus tradiciones musicales y los instrumentos que las hacen posibles, como tambores y pitos. Otras, como los tzotziles, se adaptaron al cambio que significó en sus sociedades la conquista española y adoptando los instrumentos musicales que los europeos introdujeron, como la guitarra y el arpa, acompañan sus celebraciones.

LITERATURA

Jaime Sabines, (1926-1999), el poeta mayor de México, es originario de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Entre sus obras más destacadas se encuentran La señal (1951), Adán y Eva (1952), Tarumba (1960), Diario semanario y poemas en prosa (1961), Yuria (1967), Maltiempo (1972) y Algo sobre la muerte del mayor Sabines (1973). Obras que le valieron numerosos premios, pero su verdadero legado fue el ser un poeta popular. Las obras de Sabines entraron a las casas de millones de lectores hispanoparlantes que nunca se han interesado por la poesía o por cualquier otra forma de arte literario, pues en él encontraron la pasión de vivir alegrías y desesperanzas, sin siquiera saber que la pasión que sentían tenía forma de poesía, pero…Yo no le sé de cierto. Lo supongo.


Rosario Castellanos, (1925-1974), nación en la ciudad de México pero inmediatamente fue llevada a vivir a Comitán, Chiapas. Durante toda su trayectoria se destacó por ser promotora de la cultura mexicana, particularmente de la cultura indígena chiapaneca. Poeta, novelista, ensayista, crítica literaria, catedrática y diplomática, Rosario Castellanos se dedicó a denunciar la desigualdad social y de género en México.

Sus principales obras incluyen Balún Canán (1957), Ciudad Real (1960), Álbum de Familia (1971), Oficio de Tinieblas (1962) y el Eterno Femenino (1975).



 

Yucatan y sus diversidades.

Recordemos que Quintana Roo perteneció a Yucatán hasta principios del siglo XIX y que no fue sino hasta 1935 que pudo mantener su independencia. Así, este atractivo estado turístico comparte su historia y tradiciones con la reconocida cultura yucateca.


Un claro ejemplo es la gastronomía, la cual está dominada por antojitos yucatecos como papadzules, cochinita pibil, panuchos y salbutes; y las exquisitas especies pipián y chirmole. Además de los suculentos platillos que se pueden preparar a base de los frutos del mar Caribe que baña sus costas. Y no olvidemos que los altos estándares de calidad que los servicios turísticos de la zona ofrecen, incluyen restaurantes con menús de cocina internacional de la más alta calidad.

Las fiestas y danzas tradicionales también provienen del vecino estado peninsular, como los bailes de las jaranas, de las cintas y la danza de la cabeza del cochino. Un baile tradicionalmente quintanarroense es el de los chicleros, es decir, de los campesinos que se aventuraban adentro de la selva para obtener el chicozapote con el cual se obtiene el chicle. Los festejos del carnaval, herencia colonial, también se celebran durante las principales fechas religiosas católicas.

El legado maya, es palpable durante las celebraciones religiosas de sus antepasados en honor a los antiguos dioses que conforman su mitología, como Chac, dios de la lluvia; o la Ceiba, árbol sagrado.

Las artesanías en la costa son elaboradas a base de materiales marítimos como conchas y caracoles, las de coral negro, son las más apreciadas. En el resto del territorio, algunas poblaciones mayas tejen sarapes y elaboran objetos de madera y bejuco.

Diversidad Cultural en México

El tequila, el mariachi y los tacos son reconocidos internacionalmente como símbolos de la cultura mexicana. Y es que el mexicano es alegre y amante de la fiesta por naturaleza. Como bueno latinoamericano siente gran pasión por la música y el baile, por la comida y por la bebida.

Pero describir la cultura actual mexicana no es tan sencillo, pues es una cultura muy rica en tradiciones y en contrastes, fruto tanto de la historia, como de la modernización.

El calendario en México contiene numerosas fiestas nacionales
, regionales y locales que se festejan en grande por cada comunidad y que reflejan la gran espiritualidad que sus habitantes tienen como resultado de la mezcla de las creencias pre-hispánicas de sus antecesores y de la evangelización católica impuesta por los conquistadores españoles.

Algunas de las celebraciones más populares son el día nacional de la virgen de guadalupe
, una fiesta católica que celebra cada 12 de diciembre el mensaje que la advocación morena de la virgen María dejó para el pueblo mexicano, representado por un joven indígena, según cuenta la historia. Con fama internacional, el Dia de Muertos celebra el día que, bajo creencias indígenas, los muertos regresan para visitar a sus familiares vivos, pues la muerte no es el fin de la vida, sino una continuación de la misma en un mundo paralelo.

Hospitalarios y cálidos, gustan de ayudar a los extranjeros que llegan a tierras mexicanas, sin importar que tengan que hacerlo con gestos o señas o incluso que sean ellos los que deben darse a entender en un idioma extranjero.

La familia mexicana es la base de la sociedad mexicana. En ella se representa claramente la psicología del macho mexicano, el varón que venera a su madre y cuida del honor de sus hermanas, sin embargo, cuando se trata de mujeres fuera de la familia no se les tiene el mismo respeto. Esto continua siendo una realidad para millones de familias mexicanas, particularmente para aquellas de bajo estrato social o con un nivel menor de educación. Sin embargo, la sociedad mexicana ha recorrido un largo camino y hoy cuenta entre sus habitantes a millones de mujeres y hombres con títulos universitarios y costumbres modernas que están dando forma a una nueva configuración social, particularmente en las grandes ciudades del país. Como ejemplo de esto, acaba de ser aprobada por el congreso una nueva ley que permite el aborto en la capital del país a partir de Mayo de 2007.

A pesar de todo, la modernización no ha logrado cambiar los fuertes lazos familiares que distinguen a los mexicanos; así, las nuevas generaciones viajan por el mundo, obtienen empleo en el extranjero, asimilan nuevas filosofías y formas de vida pero cada Navidad o vacaciones de verano regresan a visitar a sus abuelos, padres e hijos, para compartir con ellos que son parte fundamental de sus vidas.

Pero las fiestas y las reuniones familiares no serían tan populares sin buena comida o buena bebida, y es por esto que la cocina mexicana, de reconocimiento internacional, posee una vasta gama de ingredientes y colores que conquistan hasta el más estricto paladar. Y para acompañar un exquisito tequila
o una buena cerveza mexicana.

Otra de las grandes pasiones de esta colorida cultura es el futbol (y en menor medida el béisbol). Los partidos de la Primera División hacen latir corazones y fomentan la fraternidad entre seguidores de cada equipo. Hombre, mujeres y niños de todas las clases sociales abarrotan los estadios o se reúnen en sus hogares para seguir minuto a minuto las jugadas de sus jugadores favoritos.
Karem diaz castañon y Paola Pinto Lopez.

viernes, 12 de octubre de 2012

Presentacion.

Este blog lo utilizaremos para hablar  de las culturas y tradiciones de mexico de cada estado,  cada estado tiene su tradiccion en cuanto a comidas,celebraciones,artes  la cual les ayuda atener un buen turismo para beneficio de su estado eso les ayuda para los habitantes y  tener un buena  economia;  para que las personas que lleguen a visitar encuentren lo mejor de cada estado y conoscan sus riquesas en las diferentes culturas y sepan cada una de sus manifestaciones que se presentan en culturas y tradiciones.

Gracias a este mosaico de culturas vivas, en el Estado de México se mantienen vivas muchas costumbres y tradiciones de nuestros pueblos ancestrales, como son la celebración de antiguas fiestas religiosas paganas o las resultantes de la mezcla de estas con las enseñanzas impuestas por los misioneros católicos, el más claro ejemplo está en la Celebración del dia de muertos, en donde la antigua percepción indígena del suceso era el de un estado consecuente y festivo en la vida de cada individuo y cada familia, razón por la cual se organiza una gran fiesta para velar a los que ya están en la siguiente etapa. y demostrarles a cada uno de los estados que hay existen diferentes culturas y tradiciones.
Paola Pinto López y Karina Villatoro Morales.